La Academia Nacional de Bellas Artes celebró 90 años de memoria e intervención cultural
El acto conmemorativo recorrió nueve décadas de investigación, patrimonio y producción editorial, y abrió una reflexión sobre la función actual de las academias.
La Academia Nacional de Bellas Artes celebró sus 90 años en el Museo Nacional de Arte Decorativo con un acto que reunió a académicos, autoridades educativas y representantes de instituciones culturales. La conmemoración no se planteó sólo como una revisión del pasado: puso en discusión qué función puede cumplir hoy una academia dedicada a las artes, la arquitectura, el diseño, el urbanismo, la historia, la crítica y la música.
Fundada el 1.º de julio de 1936, la ANBA construyó a lo largo de nueve décadas una tarea que combina investigación, preservación patrimonial, asesoramiento, publicaciones y reconocimiento de trayectorias. Durante el encuentro, su presidente, Sergio Baur, definió a las academias como instituciones que trabajan con una medida del tiempo distinta de la urgencia cotidiana. Su responsabilidad, sostuvo, consiste en conservar aquello que una sociedad considera valioso, estudiarlo con rigor y transmitirlo enriquecido.
Noventa años de producción culturalEl académico José Emilio Burucúa recorrió la historia institucional en la conferencia Entre los Desconocidos y los Linces, ¿dónde ubicar a nuestra querida Academia?. Su intervención recuperó personalidades y momentos decisivos de las disciplinas reunidas en la ANBA, pero también destacó tareas menos visibles que sostienen la memoria cultural.
Entre ellas aparece el relevamiento del patrimonio argentino impulsado por Adolfo Luis Ribera y Héctor Schenone, una investigación que marcó el rumbo de los inventarios y estudios posteriores. La continuidad de esa línea puede verse en el Fondo Patrimonial y en el catálogo digital, donde obras, documentos y archivos dejan de ser depósitos cerrados y se convierten en materiales accesibles para nuevas investigaciones.
Burucúa también subrayó el programa editorial de la Academia. Desde 1991 se publicaron trece tomos de Historia General del Arte en la Argentina; desde 1999, la revista Temas de la Academia convoca estudios alrededor de problemas específicos. La edición de 2026 está dedicada a nuevas perspectivas sobre el arte amerindio en el país, un campo que obliga a revisar categorías heredadas y modos de narrar la historia nacional.
Conservar para intervenir en el presenteEl secretario de Educación, Carlos Torrendell, destacó el lugar de las academias dentro del sistema educativo y su capacidad para sostener propósitos históricos mientras se proyectan hacia el siglo XXI. Esa tensión entre continuidad y actualización atravesó el acto: preservar no equivale a inmovilizar, sino a producir herramientas para que obras, archivos y conocimientos vuelvan a circular.
La celebración llegó en un año en que la ANBA amplió su cuerpo con nuevos académicos, mostró parte de su patrimonio en la Casa Victoria Ocampo y continuó interviniendo en debates sobre bienes culturales y protección patrimonial. El aniversario permitió leer esas acciones dentro de una misma responsabilidad institucional: decidir qué merece cuidado, cómo debe estudiarse y de qué manera puede transmitirse sin perder complejidad.
El acto concluyó con un agradecimiento al director del Museo Nacional de Arte Decorativo, Hugo Pontoriero, y a su equipo por recibir la celebración. Más que cerrar una efeméride, los 90 años dejaron formulada una pregunta sobre el futuro de la institución: cómo mantener activa una memoria artística construida durante casi un siglo y volverla útil para las generaciones que siguen.